Los vecinos de Valdebótoa recrean su pasado colono en el Día de Extremadura

Medio: Diario HOY de Extremadura.
Fecha: 09.09.2005.

La pedanía pacense cumplió con su tradición y conmemoró con una convivencia vecinal en la plaza la festividad de la región. El folclore, la gastronomía típica y los juegos populares ensalzaron su idiosincrasia.

Ningún vecino de Valdebótoa comió ayer en su casa. Como es tradición en esta pedanía pacense el Día de Extremadura fue, un año más, motivo de convivencia y hermanamiento entre los vecinos que se unieron en la plaza del pueblo para pasar la jornada festiva.

El encuentro intergeneracional logró que los más mayores rememoraran sus orígenes y que los pequeños del pueblo conocieran de dónde vienen. Así, la condición de colonos de esta pedanía adquirió un protagonismo latente tanto en los motivos de engalanamiento de la plaza como en la indumentaria de muchos de los vecinos. De hecho, la asociación de mujeres de Valdebótoa recreó en una calle, hecha de cartulinas y materiales caseros, la vida del pueblo en 1957. «Todos los años hacemos algo que tenga relación con Extremadura, y este año queríamos recordar cómo llegamos al pueblo como colonos. La vida ha cambiado mucho, de coger los tomates en una caja a recogerlos en un remolque con una cuba de 6.000 kilos y de labrar con una yunta de vaca a tener tractores», recordaba ayer Luna Carrasco, vecina de Valdebótoa, que pasó la mañana frunciendo calcetines como antaño.

Y es que la peculiaridad de la fiesta de Valdebótoa es el concurso de calles, en el que además de la fabricada por la asociación de mujeres, se dejaron ver otras, como la calle de la Era, fabricada por el colectivo juvenil Ciconia junto con los niños del pueblo. Esta calle parecía un pequeño museo etnográfico porque habían rescatado de las casas de sus padres y abuelos los aperos y enseres de labranza que se empleaban entonces.

800 platos de caldereta

Al otro lado de la plaza y desde primera hora de la mañana de ayer, una decena de calderas prendían al fuego de leña, donde se prepararon los 200 kilos de carne para el concurso de calderetas extremeñas, que posteriormente se repartieron entre todos los vecinos. La comida aglutinó a todo el pueblo en torno a grupos de vecinos que acabaron con los 800 platos de calderetas que se sacaron del concurso. Además, las mujeres de Valdebótoa prepararon otros platos típicos como la sopa de ajo, la de tomate, el gazpacho, la tortilla y los higos, para que la jornada tuviera un indudable sabor extremeño.

«Es un día que participa todo el pueblo y gente que vive en Badajoz o en otros sitios se acercan a Valdebótoa para unirse a nosotros», resaltó Joaquín Luis María Ramos, presidente de la asociación de vecinos que es el colectivo que organizó todas las actividades.

La música folclórica, el traje regional, juegos como la cucaña, la carrera de sacos, la soga, y la música de organillo animaron aún más a este pueblo que ensalzó ayer la idiosincrasia extremeña, recuperando las tradiciones más arraigadas de la región.