Valdebótoa rechaza el vial que quiere construir la Junta

Medio: Diario HOY de Extremadura.
Fecha: 21.02.2010.

  • Los cooperativistas reúnen más de 800 firmas contra el proyecto en una pedanía de 1.400 habitantes que vive del tomate y del maíz.
  • La circunvalación que plantea Fomento atraviesa sus cultivos.

En Valdebótoa están revolucionados. Varios topógrafos enviados a finales de enero por la Junta de Extremadura para tomar medidas de los terrenos circundantes no han trabajado todo lo cómodo que suelen hacerlo. Incluso han pedido protección a la Guardia Civil pues algunos colonos les han llamado la atención de forma brusca cada vez que pisaban una propiedad privada. Un futuro vial de circunvalación no deseado en la Ex-110 está detrás de todo esto.

Lo que normalmente es una reivindicación de muchas localidades, en esta pedanía pacense está despertando todo tipo de temores. La razón es que el trazado escogido por la Junta de Extremadura atraviesa diecisiete parcelas con una superficie media de cinco hectáreas cada una, todo un golpe en la línea de flotación económica de este pueblo agrícola de 1.400 habitantes que en los últimos días ha recogido más de ochocientas firmas en contra del futuro vial.

Éste tendrá entre tres y cuatro kilómetros de longitud y está pensado para que los miles de militares que van y vienen a diario de la Base General Menacho de Bótoa circulen con mayor fluidez y más seguridad.

«El problema es que estas tierras son para tomate y maíz y de ellas viven muchas familias del pueblo. Aquí no hay industria, vivimos de la agricultura y si ahora con las expropiaciones las parcelas son atravesadas por un vial muchas se quedarán divididas en dos o cuatro partes y con esos picos no compensa cosechar ni contratar maquinaria. Si hacen el vial, las parcelas servirán para hacer huertitos con gallinas y poco más», explica Pablo Sánchez, presidente de la cooperativa de agricultores de Valdebótoa y también directamente afectado por el proyecto de la Consejería de Fomento.

Anunciado en agosto

El anuncio de este vial se produjo a finales de agosto del año pasado. Unos días antes se había producido un accidente en esta carretera autonómica -Ex-110- y el consejero de Fomento, José Luis Quintana, en una de sus visitas a Badajoz desgranó las ideas que él tenía en mente para dotar de mayor seguridad a esta carretera, por donde circulan entre 2.000 y 3.000 coches a diario.

Además de ensanchar la calzada actual en tres metros más, Quintana anunció que enlazaría el cuartel militar con la futura autovía Cáceres-Badajoz y, además, construiría esta circunvalación, seguramente sin saber entonces que el pueblo se opondría cuando se enteró de que el trazado entraba de lleno en sus vidas.

A decir verdad, de momento, el proyecto de la circunvalación está en punto muerto. Y en parte se debe a que la idea de otra carretera atravesando las afueras del pueblo no ha caído demasiado bien. «Hay correos electrónicos del presidente Fernández Vara en los que le dice al presidente de la Asociación de Vecinos de Valdebótoa que si la localidad no quiere esta carretera no se hará», aseguraba ayer Carlos Montero, gerente de la cooperativa, que agradece el gesto de la Junta. pero no puede compartir que una inversión así para facilitar la vida a los militares eche por tierra el trabajo de los agricultores que llevan allí desde hace más de cincuenta años.

Lo que diga el pueblo

El pasado 9 de noviembre, el alcalde pedáneo de Valdebótoa, Manuel Matito, acudió a Mérida a una reunión con el consejero para explicarle el parecer de sus vecinos. Según Fomento, sólo hace falta una carta del Ayuntamiento de Badajoz, como administrador indirecto de esta pedanía, explicándole a la Junta de Extremadura por escrito que no quiere este vial de circunvalación. Y todavía no se ha recibido esta carta, dicen desde Mérida, pues sólo así se paralizaría la inversión.

Según el alcalde Manuel Matito esta forma de proceder «es una manera de pasarle la pelota al Ayuntamiento pacense. El alcalde de Badajoz está y estará siempre con sus vecinos, pero entiende que sus obligaciones acaban donde empiezan las de los demás. Y sería un error que él (Miguel Celdrán) se decante por hacer o no una carretera porque si hubiera un accidente grave ese escrito sólo perjudicaría al alcalde. La competencia de hacer esto sin perjudicar a nadie entiendo que es de la Junta», razona Matito, quien además destaca que en el pueblo están en contra del vial tanto su partido como la oposición socialista «porque saben que esta carretera nos perjudica a todos».

Tanto Carlos Montero como Pablo Sánchez proponen alternativas. Los cooperativistas sugirieron inicialmente que la carretera alternativa rodease el pueblo por el otro lado, hacia el río Gévora, pero la Junta replicó que era zona inundable. Por ello, plantean al Gobierno autonómico que enlazara la futura autovía Cáceres-Badajoz con el cuartel y el problema quedaría resuelto. Además, los cooperativistas también opinan que la circunvalación «encajonaría al pueblo y no le dejará crecer dentro de unos años y nosotros tenemos que pensar también en el futuro».

En cuanto al tráfico, el alcalde Manuel Matito señala que sólo en dos momentos del día, a las siete de la mañana y a las cinco de la tarde, es cuando se nota más circulación. El resto del día todo va bien, entre otras cosas porque el pueblo no tiene una travesía, es decir, no es atravesado por una carretera, sino que pasa por al lado.

La otra pega que los colonos ponen al vial es que si hasta ahora los coches circulan junto al pueblo, si existiera otra circunvalación habría dos intersecciones para salir y volver a entrar a la Ex-110, lo que podría ocasionar más conflictos, coinciden todos.